Te enseñamos cómo cuidar tu cerebro mediante una alimentación saludable a base de frutas y verduras ecológicas.

Un tomate con la forma de un cerebro

Todo el conjunto de lo que somos, sentimos open­samos parte de uno de los ór­ganos más importantes de nuestro cuerpo, el cerebro. Nuestro cerebro es nuestro pi­lar, el sistema principal que procesa la información del ser humano, es el lugar donde se inician las emociones y don­de almacenamos nuestros re­cuerdos. Es el motor de nues­tro día a día, el responsable de guardar la esencia personal de cada uno y por ello hay que cuidarlo mucho.

Según los datos de la Socie­dad Española de Neurología, el 19% de las muertes son de­bido a causas neurológicas, se estima que estas muertes se pueden reducir en un 50% controlando diversos factores de riesgo como son: el coles­terol o la diabetes entre otras cosas.

Existen dos maneras de pre­venir estas enfermedades: Pre­vención primaria (situaciones previas a la aparición de la en­fermedad) y Prevención Se­cundaria (situaciones en las que la enfermedad ya se en­cuentra presente en nuestro organismo).

Teniendo una buena alimen­tación con una base de frutas y verduras ecológicas que con­tienen menos metales pesa­dos, podemos prevenir la apa­rición de enfermedades neu­rológicas, pero también, en el caso de encontrarnos en una etapa secundaria, podemos mejorar nuestra calidad de vida, aunque la enfermedad se encuentre presente.

¿Qué se considera una alimentación adecuada para el cerebro?

No debemos ver el cerebro como algo aislado, sino como algo que forma parte de un todo, tratando de hablar de to­dos los elementos en su con­junto. Este órgano está integra­do en el organismo y lo que afecta a cualquier otro órgano,seguramente acabe afectando de alguna manera a la buena salud que pueda tener el cere­bro. A su vez, está integrado en un entorno tanto genético como epigenético, por ello es muy importante mirar a la nutri­ción como algo integral que comprenda todos estos facto­res para luego llegar al cuida­do particular del cerebro.

Según estudios realizados, el cerebro representa solamen­te el 2% de nuestro peso, con­sumiendo aproximadamente el 20% de toda la energía que ingerimos diariamente me­diante los alimentos, el agua o el aire. En la actualidad, es sa­bido que se puede potenciar las funciones cerebrales, ade­más de mejorar la salud, a tra­vés de una alimentación ya que la composición de cada ali­mento tiene un efecto directo en la producción de señales del cerebro.

Alimenta tu cerebro con productos ecológicos.

Centrándonos en la alimen­tación y en cómo nos puede in­fluir en el cuidado de nuestro cerebro. Existen varios estu­dios que demuestran que cier­tas vitaminas y minerales in­fluyen positivamente en el de­sarrollo cognitivo, así como en la prevención de la aparición de algunas enfermedades, en­tre estos alimentos y nutrientes se destaca:

  • Verduras y Frutas
  • Antioxidantes, Flavonoides, carotenoides y organosulfura­dos
  • Microbiota Intestinal
  • Vitaminas D, B, C y E
  • AOVE, Frutos secos, AG Ome- ga-3

¿Por qué realizar una dieta mediterránea para prevenir enfermedades cerebrales?

La dieta Mediterránea es la que tiene la mayoría de los estu­dios que soportan los benefi­cios para el desarrollo cogni­tivo. Aunque actualmente la población afirma que sigue este tipo de dieta, generalmen­te no se suele tener la suficien­te información o conocimien­to sobre lo que conlleva reali­zar una dieta mediterránea de manera adecuada. Según un estudio realizado por Nikolaos Scarmeas en la Universidad de Columbia, realizar una die­ta mediterránea reduce los riesgos de padecer enferme­dades como el Alzheimer.

Existen algunos modelos como ‘El Plato de Harvard’ que puede proporcionarte una in­formación clara y precisa so­bre la manera más fácil de rea­lizar una dieta mediterránea. Dentro de este modelo vamos a notar que el consumo de hortalizas y frutas debe ser diario, ocupando siempre la mitad de nuestro plato.

Consumir aceite de oliva, cereales integra­les, pescado, verdura y fruta, podría protegernos de sufrir lesiones en el cerebro que estén relacionadas con pe­queños infartos cerebrales. In­cluir alimentos aliados como las verduras en toda su variedad y color, nos ayudará a tener un chu­te de energía para el cerebro ya que aportan potasio, magnesio, acido fólico y fibra entre otros, poniendo al cerebro en pleno fun­cionamiento y regulando el tran­sito intestinal.

La joya de la dieta mediterránea

Probablemente, el alimento más completo, nutritivo y rápido de preparar de esta die­ta sea el gazpacho, un plato preparado a base de verduras, saludable, refrescante y con muchos antioxidantes, que cuenta además con grasas sa­ludables provenientes del Acei­te de Oliva Virgen extra que consigue romper las fibras del licopeno, hallado en el princi­pal ingrediente de este plato: el tomate, haciendo que nues­tro cuerpo asimile de forma más efectiva todos los benefi­cios que aporta este carotenoi­de y que ayuda a proteger las células del daño oxidativo sien­do un remedio natural para la memoria y protegiendo nues­tro cerebro contra daños pro­ducidos por los radiales libres, principales causantes de en­fermedades como la demen­cia y el Alzheimer.

Gazpacho, la joya de la dieta mediterranea.

El gazpacho no solo es un alimento que puedes tomar en las épocas de calor. Al contra­rio de lo que nos han conta­do, se trata de un alimento atemporal que te proporcio­nará los nutrientes necesa­rios los trescientos sesenta y cinco días al año.

Recuerda siempre que tratar a nuestro cerebro con amabi­lidad y responsabilidad es fundamental para prevenir cualquier tipo de enfermedad y, sobre todo, para ser lo mejor que podamos ser. No olvides que tu cerebro y todo tu ser está en tus manos.